Real del Monte: la México más inglesa que existe
Hay historias de México que parecen inventadas. La de Real del Monte, Hidalgo, es una de ellas: en la primera mitad del siglo XIX, mineros cornualeses llegados del suroeste de Inglaterra se instalaron en estas montañas del altiplano hidalguense para trabajar en las minas de plata. Se quedaron décadas, se casaron con mujeres mexicanas, dejaron su tecnología, sus costumbres y — lo más improbable — sus recetas de cocina y su afición al fútbol.
El resultado es un pueblo que tiene cementerio anglicano con epitafios en inglés, una historia de haber introducido el fútbol a México en 1900 (hay una placa que lo celebra), y la pasta o paste como plato identitario: el primo mexicano del Cornish pasty inglés, adaptado con ingredientes locales hasta convertirse en algo completamente propio.
El pueblo: arquitectura y atmósfera
Real del Monte — oficialmente Mineral del Monte — es un Pueblo Mágico a 2,800 metros sobre el nivel del mar, en plena Sierra de Pachuca. El clima es fresco tirando a frío casi todo el año, lo que le da una atmósfera de pueblo de montaña europeo que en el contexto mexicano resulta surrealista.
La Plaza Hidalgo es pequeña pero bien proporcionada, rodeada de edificios del siglo XIX. La Parroquia del Señor del Sacromonte tiene una historia ligada directamente a las minas y a los mineros que se encomendaban al santo antes de bajar al tiro.
Las calles en pendiente tienen casas pintadas de colores vivos que contrastan con el gris de la roca y el verde del bosque de pino que rodea el pueblo. Todo el conjunto tiene una escala muy humana y una tranquilidad que pocas ciudades turísticas conservan.
El cementerio inglés
A unos diez minutos a pie del centro, el Panteón Inglés es el atractivo más singular del pueblo. Lápidas con nombres como Richard Trevithick Jr., William Rule o John Thomas, algunas con textos en inglés y fechas que van de 1820 a 1900, cuentan la historia de estos emigrantes que murieron lejos de Cornwall.
El cementerio está bien conservado y es de acceso libre. No es un atractivo macabro sino un documento histórico muy conmovedor: estos hombres cruzaron el Atlántico, subieron hasta las montañas de Hidalgo y aquí se quedaron para siempre.
Los pastes: historia en cada bocado
El paste (pronunciado en México como “pasté”) es la versión local del Cornish pasty: una empanadilla de masa de trigo con relleno, que los mineros ingleses llevaban como almuerzo al trabajo. La masa original era más gruesa en el borde para que los mineros la agarraran sin contaminar la comida con los minerales de sus manos.
En México, el paste evolucionó en dos direcciones:
- Pastes tradicionales: con rellenos de papa, rajas, tinga, chicharrón o requesón.
- Pastes dulces: de cajeta, nata, piña, y otros rellenos que no tienen paralelo en la tradición inglesa.
En la calle principal de Real del Monte hay decenas de puestos y tiendas que venden pastes. El precio va de 25 a 50 pesos por pieza. Los más recomendados son los de la Viuda de los Pastes y los del Mercado Municipal.
Las minas: historia industrial viva
Las minas de Real del Monte operaron desde el siglo XVI hasta prácticamente el siglo XX. Algunas de ellas están abiertas como atractivos turísticos:
- Mina El Bordo: visitas guiadas al interior de una mina de plata con historia de más de 300 años. El recorrido incluye la explicación del proceso de extracción y los sistemas de ventilación. Entrada: alrededor de 100-150 pesos.
- Mina Dolores: la más famosa históricamente, aunque actualmente no recibe visitas públicas regulares.
Excursiones desde Real del Monte
Pachuca está a solo 15 km por carretera y se puede combinar en el mismo día. La capital de Hidalgo tiene el Reloj Monumental inspirado en el Big Ben (otro guiño inglés en la región), el Museo Nacional de Fotografía y un centro histórico activo.
Mineral del Chico: a unos 18 km por caminos de montaña, es otro pueblo mágico en medio del Parque Nacional El Chico, con bosques de pino ideales para senderismo.
Cómo llegar
Desde la Ciudad de México, los autobuses de la línea Autobuses Hidalgo salen desde el Metro el Rosario o desde la Central del Norte. El viaje a Pachuca dura unas 1.5-2 horas (80-120 pesos). De Pachuca a Real del Monte hay servicio frecuente de combis (15-20 pesos, 30 minutos).
En auto, la autopista México-Pachuca y luego la carretera estatal a Real del Monte es una ruta sencilla de unos 90 minutos desde la CDMX.
Presupuesto y recomendaciones
Real del Monte es barato. Con 500-700 pesos puedes comer, visitar la mina y comprar pastes para el camino. El hospedaje en el pueblo mismo es limitado; la mayoría de los visitantes llegan y regresan en el día desde la CDMX o se hospedan en Pachuca.
Visita en otoño o invierno para el clima fresco que define la atmósfera del pueblo, pero lleva ropa de abrigo: a 2,800 metros las mañanas pueden ser muy frías.
Real del Monte es uno de esos lugares que uno no sabe bien dónde colocar en la narrativa del viaje por México: ni colonial típico, ni playa, ni aventura. Es simplemente una anomalía fascinante.
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